El viernes, un juez federal desestimó una causa penal contra el presidente argentino Javier Milei y su hermana Karina, quienes habían sido acusados de promocionar una presunta estafa con criptomonedas que ocasionó pérdidas de al menos US$100 millones a los inversionistas.
En un fallo revisado por la Agence France-Presse (AFP), el juez Marcelo Martínez de Giorgi señaló que los hechos denunciados no constituyen un delito.
En febrero de 2025, Milei elogió la memecoin $LIBRA en una publicación en redes sociales, en la que afirmó que el mundo quería invertir en Argentina. Pocas horas después, tras el desplome de la moneda, eliminó la publicación. Posteriormente, Milei negó haber promocionado la moneda virtual y afirmó que desconocía los detalles del proyecto.
Expertos del sector han calificado la operación como un “rug pull” (literalmente, “tirón de alfombra”), un tipo de estafa en la que los desarrolladores lanzan un token cripto, atraen a inversionistas y luego retiran rápidamente sus fondos. La investigación buscaba determinar si existió un esquema coordinado y si el presidente participó en él. Otras nueve personas investigadas también fueron sobreseídas.
En su fallo, el juez escribió que las pérdidas sufridas por los inversionistas y el alza y la caída del precio de la moneda no bastaban para acreditar un fraude.
Investigadores de seguridad que trabajaban con modelos avanzados de inteligencia artificial de OpenAI descubrieron fallas graves en un software de internet de uso generalizado, lo que generó temores en todo el mundo de interrupciones significativas para consumidores y empresas.
El Gobierno de Trump, junto con varios gobiernos de Europa y Asia, advirtió que toda organización que utilice este software, conocido como PHP, debe instalar de inmediato las actualizaciones publicadas el miércoles para corregir las fallas. Según algunas estimaciones, alrededor del 70 % de todos los sitios y aplicaciones web utilizan PHP, aunque datos recientes indican que su adopción está disminuyendo.
Si bien las correcciones están disponibles, su publicación ofrece en la práctica una hoja de ruta a los hackers, ya que podrían aplicar ingeniería inversa a los parches con facilidad y lanzar ataques antes de que empresas, gobiernos y particulares logren proteger sus sistemas. Según los expertos, un ataque exitoso podría permitir a los hackers tomar el control de servidores, robar datos privados y alterar sitios web.
Las agencias de seguridad, entre ellas la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), recomendaron a las empresas desconectar sus sistemas si no podían aplicar un parche de inmediato, con el fin de bloquear los ataques. Algunos sitios web gubernamentales de Europa siguieron esta recomendación, lo que dejó ciertos servicios fuera de línea.
La divulgación se sumó a la preocupación que ha ido creciendo en los últimos seis meses sobre el potencial de la IA para afectar la ciberseguridad si no se corrigen las vulnerabilidades de seguridad.