El Servicio Nacional de Impuestos de Corea del Sur llevó a cabo recientemente acciones de ejecución contra 124 evasores fiscales de alto perfil, incautando activos en criptomonedas durante el proceso. Sin embargo, una parte significativa de los fondos confiscados ha desaparecido.
Inicialmente, las autoridades incautaron criptoactivos valorados en aproximadamente 8.100 millones de wones, equivalentes a unos 5,6 millones de dólares. Tras la operación, los funcionarios publicaron un comunicado destacando sus esfuerzos para recuperar impuestos impagos, incluyendo imágenes de monederos físicos Ledger confiscados y notas manuscritas que contenían las frases semilla de las carteras.
Estas imágenes resultaron ser el error decisivo. Las fotografías en alta resolución expusieron inadvertidamente las frases mnemotécnicas de recuperación, esenciales para acceder a los monederos. Una persona no identificada aprovechó la situación y añadió una pequeña cantidad de ether a una de las direcciones para cubrir las comisiones de la red Ethereum. Posteriormente, realizó tres transferencias, extrayendo alrededor de 4 millones de tokens Pre-Retogeum (PRTG), valorados en 4,8 millones de dólares en ese momento.
Un informe local incluyó además la opinión de un profesor de la Universidad Hansung, quien afirmó que el incidente evidenció “una incomprensión fundamental de los activos virtuales por parte de las autoridades fiscales”, lo que derivó en pérdidas de miles de millones para el erario nacional.
Los abogados enfrentan cada vez más dificultades debido a que cónyuges en proceso de divorcio ocultan activos en criptomonedas durante la división ordenada por los tribunales, complicando los acuerdos.
En Inglaterra y Gales, las partes que se divorcian deben completar el Formulario E, que exige una “divulgación completa, franca y clara de todas sus circunstancias financieras y otras circunstancias relevantes”. Aunque el formulario no menciona específicamente las criptomonedas, expertos legales recomiendan incluirlas bajo la categoría de “otros activos”.
Un socio del despacho Withers señaló que ha intervenido en casos en los que los criptoactivos ocultos ascendían a millones de libras. Subrayó que, si uno de los cónyuges sospecha la ocultación de tales activos, revisar extractos bancarios, consultar registros públicos de blockchain y realizar análisis forenses de dispositivos físicos pueden ser estrategias eficaces.